La startup, de origen chino aunque con sede en Singapur, fortalece a la empresa de Zuckerberg en su apuesta renovada por la IA
Meta acaba de cerrar una de las operaciones más llamativas de este final de año: la compra de Manus, una ‘startup’ de IA agéntica actualmente con sede en Singapur pero origen chino, conocida por ofrecer agentes capaces de ejecutar tareas complejas con poca supervisión. Las estimaciones sitúan el precio de dicha operación por encima de los 2.000 millones de dólares.
Lo interesante no es solo el tamaño del cheque: es lo que compra Meta (capacidad ‘agéntica’ lista para ofrecer a sus clientes y usuarios) y lo que intenta evitar: ruido geopolítico, dudas regulatorias y riesgos reputacionales, para lo cual Meta insiste en que cortará los vínculos de Manus con China y reforzará barreras de seguridad y gobernanza de datos.
Meta quiere agentes ‘de verdad’, no solo chatbots
La carrera de la IA se ha convertido en una guerra en la que los recursos son cómputo + datos + talento. Meta ya dejó clara esta dinámica con su inversión en Scale AI: un acuerdo valorado en torno a 29.000 millones de dólares (con Meta tomando un 49% y fichando a Alexandr Wang como nuevo jefe absoluto de la IA de Meta). Dicho movimiento fue interpretado en ese momento como una forma de reforzar músculo operativo y de entrenamiento/evaluación de modelos.



